martes, 8 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
CRONICA DOMINGO 6 DE FEBRERO 2011
Primer domingo de febrero, primera salida del club con tramo libre y primer pinchazo de Alex con su flamante Giant nueva, es broma, jeje, de alguna manera hay que estrenarse.
Bueno, como decíamos primer domingo de mes y el tiempo anticiclónico nos auguraba una salida soleada y placentera en lo climatológico a más no poder, y así ha sido.
En la salida estábamos: Manolo, Rafa, Avelino, Alberto, Carlos, Alex, Juan y yo mismo. Juanito todavía con los restos de un fuerte resfriado pero en primera fila.
Tal y como se proponía nos encaminamos hacia Quintana del Castillo subiendo por la carretera de la Cepeda, Avelino me aconseja que vaya tirando yo delante pues ayer sábado ya habían realizado una centuria kilométrica él y otros compañeros, así que accedo y voy en cabeza de pelotón abriendo paso a esta mañana espléndida de domingo.
Vamos en parejas y bien unidos todo el trayecto manteniendo un ritmo alegre pero sin forzar, aunque el silencio predomina en el grupo no sé si por el esfuerzo o porque el día soleado hace volar la imaginación más allá de las bicicletas y nuestros pensamientos sobrevuelan nuestros rodar cadencioso.
Llegamos hasta Quintana y Juan se detiene a evacuar líquidos, el grupo se corta un poco y nos escalonamos en grupitos para subir el tramo de Morriondo donde hay una rampa que debe marcar 20 % mínimo.
Ya en la zona llana nos reagrupamos y Avelino acelera un poco el ritmo. Llegamos al cruce de Ferreras y giramos hacia la derecha para coger la carretera que baja hasta Benavides, ya sabéis, es la carretera que yo llamo de los churrascos y chuletones porque hay olor a brasa al pasar por los pueblos limítrofes y por las chimeneas humeantes de las casas.
Pasando Quintanilla y notando una cierta indecisión en el grupo decido ponerme delante y marcar al menos una media de 35 k/h en este tramo hasta Benavides, cosa a la cual se animan los demás y aparecen los primeros relevos alegres del día que se ven truncados al tener Alex un pinchazo al paso por Benavides, es el estreno de las Cosmic.
Continuamos la marcha, pasando por Hospital y después Veguellina. Al llegar el giro a derechas comienza el tramo libre y salen como obuses Alex y Carlos, es un tramo de unos 7 kilómetros hasta el alto de una loma antes de Posadilla. Detrás de ellos va Avelino. Carlos consigue irse por delante con alguna diferencia y se convierten en sus perseguidores Avelino y Alex. Mira detrás Avelino por si alguno más se presta a la lucha pero no, otra vez será, en mi caso me dedico a comer una barrita energética, acabada la cual pongo ritmo para acercarme lo máximo a los escapados, me siguen Alberto y Juan. Por delante Carlos es inalcanzable y los dos perseguidores dan por buena la lucha, llevándose el ‘pollo’ Carlos, bravísimo.
Nos reunificamos en Posadilla, risas y comentarios múltiples sobre este primer calentón del año.
Después continuamos hasta Riego para coger la Nacional y regresar contentos a Astorga. Tras lo cual se dispersó un poco el grupo y algunos hicieron algunos kilómetros más, incluso Alex hizo más por la tarde.
Un buen día de ciclismo que casi parecía primaveral a la llegada.
Un saludo a todos nuestros amigos.
Jose – Bk Ast
viernes, 4 de febrero de 2011
CHANDALS LISTOS
Se comunica a los señores socios que encargaron los chansals en su dia, que ya estan terminados y listos para retiarse en Relojeria Jañez, donde nuestro presidente Manolo los custodia. Tan solo faltan un par de tallas M, pendientes de llegar, y la Talla XXL que se encargo a ultima hora. Podeis pasar a retirar vuestro chandal cuando querais.
La verdad es que han quedado chulos, chulos, con el logo del club bordado. Os informaremos cuando esten disponibles las bermudas y el polo de regalo que nos da La Tormenta.
martes, 1 de febrero de 2011
Ruta para el domingo 6 de febrero
Tramos libres: cruze de veguellina-altillo de posadilla.
Trabajando en el calendario de este año, habrá novedades próximamente.
lunes, 31 de enero de 2011
Cronica salida domingo 30 de enero
Astorga – Benavente – Astorga
Benavente etimológicamente proviene del latín beneventum (compuesto del adv. bien y de verbo venir). Estaría emparentado pues con la agradable palabra Bienvenido de nuestro vocabulario. Sin embargo el saber popular prefiere pensar que proviene de buen viento y en mi modesta opinión puedo decir que los dos orígenes me parecen válidos en este recorrido majestuoso y a la vez exigente en lo deportivo que he realizado hoy.
A la salida acudimos Alberto, Jandro, Rafa y yo. Allí estábamos a las 10 en punto. El día parecía aceptable para ciclar, y no nos dejamos asustar por tímidas nubes en el horizonte, que suponemos fue lo que amedrentó a los demás amigos a salir a esta hora.
Ya en la salida anuncié mis intenciones de realizar este recorrido a lo que me animaron sin dilación mis compañeros, excusándose de acompañarme educadamente.
Ponemos rumbo a La Bañeza y en cabeza marchan Jandro y Alberto.
El viento sopla a favor. Rafa me iba acompañando detrás echando en falta a Manolo, su fiel escudero en estos inicios del deporte del pedal.
Llegamos a La Bañeza y me despido de mis compañeros. Ellos supongo siguieron hasta Veguellina y regresaron a Astorga.
Tomo rumbo a Benavente en solitario. El viento a favor me permite llevar un ritmo alegre y descansado marcando a veces 40 km/h en el relojito.
Primero discurre un tramo algo repechero hasta Valcavado donde se va notando ya la entrada en esta comarca del Páramo con su peculiar ambiente agrícola, rústico y hasta algo desamparado. Se atraviesa San Martín de Torres, Cebrones del Río y a la izquierda queda un pueblo llamado Moscas del Páramo.
Llegados a Valcavado las pequeñas casitas y las zonas habitadas empiezan a desaparecer y entras como en otra dimensión donde tiempo y espacio parecen confundirse con el paisaje. Una larga recta infinita muestra el camino, el arcén es bueno pero hay que seguir atento a las piedrecitas. El viento a favor permite contemplar esta llanura inconmensurable y atravesarla sin esfuerzo pero con admiración.
A la izquierda aparecen choperas, campos de maíz kilométricos y a la derecha la antigua y abandonada vía del tren te va haciendo compañía en el trayecto.
Aparece algún silo aislado, galpones de pienso, algún puesto abandonado de vigilante de la vía del tren (ahora ocupada por nidos de cigüeñas), hostales en venta o alquiler, clubs de carretera cerrados, testigos de época de bonanza y amores olvidados.
A todo esto la recta continúa y a mano izquierda aparece el pueblo de Pozuelo. Casi no se ve a nadie, como si el pueblo estuviera sumido en el invierno del oso. Algún paisano se aventura a salir a caminar por el arcén, bufanda hasta las orejas, pelliza y guantes de lana, boina al uso. No se esconden estas gentes ante la dureza del clima.
La carretera apenas tiene tráfico ya que transcurre paralela a la autovía y todos eligen la opción más rápida, quizás por ello está medio olvidada y desamparada. Sólo un pequeño circuito de Karting pone algo de color a la zona y da un momento de diversión en el paisaje.
Aparece un cartel de Provincia de Zamora. Se llega finalmente a Pobladura del Valle y algunos repechos te animan sobre la bici a cambiar por fin de posición. Al fondo ya se ve la chimenea de la azucarera en Benavente. Siguen La Torre y San Román ya dentro de la comarca del Valle. Aparece algún coto de caza con sus encinares y suelos de retama y jaral. También alguna pequeña nave industrial alejada de la gran ciudad
Casi llegando a Benavente aparece un gran desguace de vehículos y un área de descanso de la autovía. Por fin, Benavente. Llegada triunfal se me antoja.
La temperatura se mantiene sobre unos 5 grados positivos. Doy una vuelta por esta ciudad como saludando al pasar y me detengo un ratito a tomar unos alimentos y beber.
Son las 12:00. Mando un mensaje a mi hermano y doy media vuelta pensando ya en el regreso.
De inmediato me doy cuenta que el viento en contra va a ser la tónica en el camino de vuelta. Los pueblos y las zonas al volver son las mismas pero la crudeza del esfuerzo impone mayor concentración en la bici, la cadencia, las piernas, la rueda delantera.
Manteniendo firme el manillar y plantando cara al viento. La media de velocidad va disminuyendo poco a poco, y hasta comienza un poco de calor del esfuerzo continuado.
Sudor y concentración. Más pedales, manos en las manetas, en lo alto del manillar, en posición lanzada agarrando por debajo el manillar, todos los recursos para aguantar.
El viento sigue aumentando y por un momento reparo en el paso del Órbigo para distraer si se puede el pensamiento.
Ya todo es un no parar, mas y mas pedales. Valcavado. Me detengo a orinar y me doy cuenta de la intensidad del viento en contra. Nadie en las calles y oigo cantos religiosos no muy lejos. Continuo hasta La Bañeza y las energías se me acaban. Tomo el resto de gel y continuo con la reserva de fuerzas hasta Astorga, muy al límite ya de mis posibilidades pero arribando con satisfacción.
Que gran jornada amigos.
Datos: 120 km 29,7 km/h 4h05m
Saludos amigos.
A ver si os animáis a venir a Zamora.
Jose – Bk Ast
A la salida acudimos Alberto, Jandro, Rafa y yo. Allí estábamos a las 10 en punto. El día parecía aceptable para ciclar, y no nos dejamos asustar por tímidas nubes en el horizonte, que suponemos fue lo que amedrentó a los demás amigos a salir a esta hora.
Ya en la salida anuncié mis intenciones de realizar este recorrido a lo que me animaron sin dilación mis compañeros, excusándose de acompañarme educadamente.
Ponemos rumbo a La Bañeza y en cabeza marchan Jandro y Alberto.
El viento sopla a favor. Rafa me iba acompañando detrás echando en falta a Manolo, su fiel escudero en estos inicios del deporte del pedal.
Llegamos a La Bañeza y me despido de mis compañeros. Ellos supongo siguieron hasta Veguellina y regresaron a Astorga.
Tomo rumbo a Benavente en solitario. El viento a favor me permite llevar un ritmo alegre y descansado marcando a veces 40 km/h en el relojito.
Primero discurre un tramo algo repechero hasta Valcavado donde se va notando ya la entrada en esta comarca del Páramo con su peculiar ambiente agrícola, rústico y hasta algo desamparado. Se atraviesa San Martín de Torres, Cebrones del Río y a la izquierda queda un pueblo llamado Moscas del Páramo.
Llegados a Valcavado las pequeñas casitas y las zonas habitadas empiezan a desaparecer y entras como en otra dimensión donde tiempo y espacio parecen confundirse con el paisaje. Una larga recta infinita muestra el camino, el arcén es bueno pero hay que seguir atento a las piedrecitas. El viento a favor permite contemplar esta llanura inconmensurable y atravesarla sin esfuerzo pero con admiración.
A la izquierda aparecen choperas, campos de maíz kilométricos y a la derecha la antigua y abandonada vía del tren te va haciendo compañía en el trayecto.
Aparece algún silo aislado, galpones de pienso, algún puesto abandonado de vigilante de la vía del tren (ahora ocupada por nidos de cigüeñas), hostales en venta o alquiler, clubs de carretera cerrados, testigos de época de bonanza y amores olvidados.
A todo esto la recta continúa y a mano izquierda aparece el pueblo de Pozuelo. Casi no se ve a nadie, como si el pueblo estuviera sumido en el invierno del oso. Algún paisano se aventura a salir a caminar por el arcén, bufanda hasta las orejas, pelliza y guantes de lana, boina al uso. No se esconden estas gentes ante la dureza del clima.
La carretera apenas tiene tráfico ya que transcurre paralela a la autovía y todos eligen la opción más rápida, quizás por ello está medio olvidada y desamparada. Sólo un pequeño circuito de Karting pone algo de color a la zona y da un momento de diversión en el paisaje.
Aparece un cartel de Provincia de Zamora. Se llega finalmente a Pobladura del Valle y algunos repechos te animan sobre la bici a cambiar por fin de posición. Al fondo ya se ve la chimenea de la azucarera en Benavente. Siguen La Torre y San Román ya dentro de la comarca del Valle. Aparece algún coto de caza con sus encinares y suelos de retama y jaral. También alguna pequeña nave industrial alejada de la gran ciudad
Casi llegando a Benavente aparece un gran desguace de vehículos y un área de descanso de la autovía. Por fin, Benavente. Llegada triunfal se me antoja.
La temperatura se mantiene sobre unos 5 grados positivos. Doy una vuelta por esta ciudad como saludando al pasar y me detengo un ratito a tomar unos alimentos y beber.
Son las 12:00. Mando un mensaje a mi hermano y doy media vuelta pensando ya en el regreso.
De inmediato me doy cuenta que el viento en contra va a ser la tónica en el camino de vuelta. Los pueblos y las zonas al volver son las mismas pero la crudeza del esfuerzo impone mayor concentración en la bici, la cadencia, las piernas, la rueda delantera.
Manteniendo firme el manillar y plantando cara al viento. La media de velocidad va disminuyendo poco a poco, y hasta comienza un poco de calor del esfuerzo continuado.
Sudor y concentración. Más pedales, manos en las manetas, en lo alto del manillar, en posición lanzada agarrando por debajo el manillar, todos los recursos para aguantar.
El viento sigue aumentando y por un momento reparo en el paso del Órbigo para distraer si se puede el pensamiento.
Ya todo es un no parar, mas y mas pedales. Valcavado. Me detengo a orinar y me doy cuenta de la intensidad del viento en contra. Nadie en las calles y oigo cantos religiosos no muy lejos. Continuo hasta La Bañeza y las energías se me acaban. Tomo el resto de gel y continuo con la reserva de fuerzas hasta Astorga, muy al límite ya de mis posibilidades pero arribando con satisfacción.
Que gran jornada amigos.
Datos: 120 km 29,7 km/h 4h05m
Saludos amigos.
A ver si os animáis a venir a Zamora.
Jose – Bk Ast
sábado, 29 de enero de 2011
VIENVENIDA A LA NUEVA "FLACA" AL CLUB
Perdon antetodo por este alarde de egocentrismo. Hoy os quiero presentar a la nueva "socia" del club...
Ahi van esas fotos Eneko!
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